Hay personas que son auténticos libros de historia. No necesitan páginas escritas porque sus recuerdos, experiencias y vivencias cuentan cómo era Puerto Real hace décadas. Es el caso de María Sierra Martínez y Manuel Rosendo Sánchez, las dos personas más longevas del municipio, que han recibido un reconocimiento con motivo del Día Internacional de las Personas Mayores.
María Sierra, 105 años de historia y compromiso
Nacida el 15 de agosto de 1921, María Sierra ha sido testigo de más de un siglo de transformaciones sociales y políticas. Su vida ha estado marcada por la defensa de la justicia social, la igualdad y los derechos de las mujeres.
Este mismo año fue nombrada Hija Predilecta de Puerto Real, un reconocimiento a su trayectoria y a su compromiso con los valores democráticos.
María recibió el homenaje en la sede de la Asociación de Labores Minerva, rodeada de familiares y amistades.
A sus 105 años, sigue teniendo muy presente el pasado y deja un mensaje que resume buena parte de su experiencia vital: «Que no pase nunca más lo que pasó antes», en referencia a los difíciles años de la represión franquista.

Manuel Rosendo, un siglo de recuerdos entre astilleros y redes de pesca
Manuel Rosendo Sánchez nació el 31 de enero de 1926. Acaba de cumplir un siglo de vida y conserva una memoria capaz de transportar a cualquiera al Puerto Real de otra época.
Trabajó durante buena parte de su vida en los Astilleros de Puerto Real, aunque su otra gran pasión siempre ha sido el mar.
Aprendió de su padre a coser redes de pesca y todavía disfruta paseando por el muelle y conversando con los pescadores.
Durante el homenaje recordó su infancia, sus años en la escuela de La Jarcia, el servicio militar y numerosas anécdotas familiares. Incluso repasó antiguas calles del municipio y recordó que nació en el número 1 de la entonces calle Marqués de Comillas.
Padre de cuatro hijos, tiene diez nietos y siete bisnietos. Su familia forma parte de esa larga historia que continúa escribiéndose generación tras generación.
Y cuando le preguntaron por el secreto para llegar a los cien años, respondió con humor que prefería no dar consejos «para que luego no me culpen si salen mal».
Dos vidas, una misma historia
María y Manuel representan a una generación que conoció un Puerto Real muy diferente al actual. Una localidad marcada por el trabajo, los astilleros, la pesca, las dificultades y las profundas transformaciones sociales.
La alcaldesa, Aurora Salvador, y la concejala del Mayor, Nazaret Ramírez, participaron en estos reconocimientos, organizados dentro de la programación municipal dedicada a las personas mayores.
Pero más allá de los homenajes oficiales, sus historias recuerdan algo fundamental: la memoria de Puerto Real también vive en quienes han pasado toda una vida recorriendo sus calles.
Porque cumplir cien años es extraordinario, pero hacerlo conservando tantos recuerdos merece, además, ser escuchado.

