Puerto Real vivió este sábado 31 de octubre una nueva edición de la Noche de las Velas, una iniciativa nacida del vecindario de la calle San José que, en esta ocasión, adquirió un significado especialmente emotivo al convertirse en un homenaje a las víctimas del accidente ferroviario ocurrido el pasado 28 de octubre en la provincia de Toledo.

Las velas volvieron a transformar la imagen habitual de las calles del centro histórico, creando una estampa singular en una noche dedicada al recuerdo de las personas fallecidas, al apoyo a sus familiares y a la solidaridad con quienes resultaron afectados por la tragedia.
Un recorrido más amplio por el centro histórico
Una de las principales novedades de este año fue la ampliación del recorrido iluminado, que dejó de concentrarse exclusivamente en el tramo tradicional de la calle San José, entre Soledad y Nueva, para extenderse a otros puntos del casco antiguo.
El Ayuntamiento de Puerto Real colaboró mediante la instalación de velas de tecnología LED desde San José, continuando por la calle Soledad hasta Amargura, a la altura del Teatro Principal.
Por su parte, las hermandades de la Virgen del Carmen y del Nazareno participaron en el encendido del tramo de San José comprendido entre las calles Nueva y La Palma.
La Casa Consistorial también presentó una iluminación especial, sumándose a una iniciativa que permitió contemplar distintos rincones del centro urbano bajo una luz diferente.

En la calle San José, el alumbrado público permaneció apagado hasta las 23:00 horas, permitiendo que las velas adquirieran todo el protagonismo.
Una iniciativa vecinal que continúa creciendo
La Noche de las Velas mantiene su origen en el compromiso del vecindario de la calle San José, cuyos residentes impulsaron hace años esta propuesta que ha ido incorporando nuevas colaboraciones.
La participación de vecinos y vecinas, establecimientos y entidades locales volvió a poner de manifiesto el carácter comunitario de una actividad que este año estuvo marcada por las circunstancias excepcionales derivadas del accidente ferroviario.
Aunque el Ayuntamiento había suspendido las actividades municipales previstas para Halloween y Tosantos durante los días 30 y 31 de octubre, el encendido de las velas se mantuvo como un gesto de respeto y homenaje a las víctimas.
De esta manera, Puerto Real volvió a iluminar parte de su centro histórico, convirtiendo una tradición vecinal en una expresión colectiva de memoria y solidaridad.
Video cedido por Ayuntamiento de Puerto Real
